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Precauciones al conducir en Puerto Rico después del paso del huracán María

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Según datos de Banco Mundial, después de Nueva Zelanda, Borneo, Islandia y Mónaco, el territorio de Puerto Rico cuenta con la quinta tasa más alta de vehículos por habitante en el mundo.

Un reporte de Bloomberg da cuenta de cómo la dependencia excesiva de los habitantes de la isla en sus automóviles, junto con una infraestructura de transporte público mediocre y deficiente, ha hecho aún más difícil la recuperación de Puerto Rico después del devastador paso del huracán María el pasado mes de septiembre agravando, por ejemplo, la escasez de combustible en el abatido territorio.

Esta circunstancia hace también la circulación por las vías de la isla más peligrosa de lo que debería ser.

El uso de un automóvil en las semanas siguientes a de un huracán presenta retos y riesgos muy específicos y muy importantes, que deben ser tomados en cuenta por todos los habitantes de Puerto Rico. Según declaraciones a Bloomberg del director del Centro de Estudios Sobre Transporte de la Northwestern University Hani Mahmassani, en Puerto Rico hay cerca de 2.01 millones de automóviles.

Esto representa un promedio de 57 unidades por cada línea de vía pavimentada en la isla, lo cual luce más impresionante aún cuando se le compara con el promedio en el territorio continental de Estados Unidos de 38. Esta cifra habla de alto volumen de uso automotor en Puerto Rico y de que hay que redoblar atención y precaución al circular por las vías aún golpeadas de la isla.

Las calles y carreteras de Puerto Rico sufrieron daños considerables durante el paso de María, por lo que cualquier viaje en automóvil debe ser planificado cuidadosamente. La falta de energía eléctrica en la isla impide la diseminación rápida de la información sobre los lugares donde las vías aún no están recuperadas por lo que la precaución debe estar a la orden del día.

La falta de energía eléctrica y la consecuentes falta de alumbrado público y del funcionamiento de semáforos, hace aún riesgoso el manejo nocturno en la isla. Aquellos quienes requieran manejar de noche en Puerto Rico deben cerciorarse de que las luces de su vehículo funcionan correctamente, lo que normalmente es uno de los defectos más sencillos y baratos de reparar en un automóvil, así como de tratar cada semáforo apagado como una señal de Pare de 4 vías.

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