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MUD a la medida: lo que los partidos quieren con la reestructuración

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El portavoz opositor venezolano Jesús Torrealba (dcha) de la Mesa de la Unidad Demócrática (MUD) junto al líder opositor Henrique Capriles en Caracas el 10 de octubre de 2016

“La MUD anunciará en las próximas horas su inminente reestructuración”, dijo el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, Jesús Torrealba, el 2 de enero. No se anunció nada y más de quince días después, la coalición opositora vuelve a asomar la posibilidad de que el 23 de enero, día escogido por la oposición para marchar al CNE y exigir el cronograma electoral, sea también la fecha en que la MUD dé a conocer los “cambios en el funcionamiento interno” para mejorar la eficiencia de la Mesa.

¿Hacia dónde apuntaría esa reestructuración? A que la toma de decisiones deje de estar en manos del llamado G4 –hay quienes afirman que tal cosa no existe porque esos cuatro partidos no se toleran entre sí–; a que se amplíe el radio de consulta y debate a todos los partidos mediante la reanudación de las sesiones plenarias; a que se incluya la representación de las ONG y los gremios a través de mesas técnicas; a que la vocería de la MUD la asuman los propios partidos para evitar el cruce de mensajes; y, un punto en lo que todos coinciden, a que se defina y acate un reglamento para la votación que permita destrancar el juego de egos que desde 2016 estancó el avance de la oposición.

Varios representantes de los más de 18 partidos políticos que integran la MUD, entre ellos La Causa R, Vente Venezuela, Proyecto Venezuela, Alianza al Bravo Pueblo y Unidad Visión Venezuela, expusieron a Runrun.es cuáles deberían ser los cambios operativos para salir del atolladero que ha mermado el apoyo popular a la coalición opositora, especialmente después del proceso de diálogo, que según Venebarómetro, llenó de frustración a 49.9 % de los venezolanos.

Definir objetivo común

La exdiputada a la Asamblea Nacional, Liliana Hernández indicó que la reestructuración de la MUD debería ir en dos vertientes, forma y fondo. La primera incluye aspectos como la revisión del reglamento interno para ampliar la votación y el proceso de toma de decisiones a todos los partidos que integran la Unidad; también para definir una vocería directa de los partidos que reduzca las aclaratorias de cada partido realiza a posteriori.

En cuanto a la reestructuración de fondo, Hernández destaca que se requiere un genuino pacto político que unifique el discurso opositor así como la estrategia política. “La Unidad, no de ahora sino desde hace tiempo, tiene desarrollada una serie de propuestas, lo que hace falta es una estrategia unitaria para aterrizarlas y adaptarlas a un contexto social y económico en permanente cambio”.

Para Hernández, “Por un lado, la MUD está unida en torno al propósito de reinstitucionalizar el país, sin eso no hay nada. Otro factor a favor de la Unidad, es la defensa del derecho al voto, ese es un interés común a todos los partidos. Ahora bien, las diferencias se agudizan cuando se exploran las rutas para lograr esos objetivos comunes: unos proponen esperar a las elecciones de gobernadores, otros quieren aguantar hasta la elección presidencial; unos quieren una agenda de calle que no terminan de definir… ¿Qué es prioritario? Que la MUD se defina en torno a un objetivo común y a una estrategia unitaria”.

Hernández apunta que, a estas alturas, sería ingenuo ignorar que el Gobierno comenzó 2017 apostando por la radicalización. “Está pendiente desde 2016 la actualización de la nómina de los partidos… esa es una espada de Damocles que pende no solo sobre la MUD sino sobre partidos afines al Gobierno. ¿Podría estar considerando el Gobierno un proceso de elecciones con una oposición selectiva? Es una posibilidad que la MUD no debería descartar”.

Falta un mecanismo para lograr acuerdos

Américo De Grazia, diputado de La Causa R afirma que su partido aboga por revisar el reglamento interno. “Nosotros estuvimos entre los autores del reglamento que los distintos partidos le encomendamos al secretario general; hay quienes insisten en que el problema es Chúo, pero yo creo que hay gente interesada en que no haya un reglamento para así imponer su política; sin reglas claras nos seguirán llevando por la vía de la opinión pública y esas acciones no han tenido ningún éxito”, dijo De Grazia.

“La ausencia de un mecanismo para ponernos de acuerdo ha sido uno de los principales problemas. Vienen elecciones de alcaldes y gobernadores, la regla debería ser primarias para todos, si hay excepciones deberíamos escuchar los argumentos. Nuestra propuesta es que dentro de la MUD decidamos como un grupo colegiado: los votos de los distintos partidos deberían tener un peso basado, por ejemplo, en la representación parlamentaria. Luce como si estuviéramos defendiendo al G4, pero no es así, defendemos un mecanismo que nos lleve a tener éxito”, afirma el diputado.

“Ahorita, la única manera de establecer una cuantificación objetiva del peso de cada partido es mediante la representación en la Asamblea Nacional, es la opción más asertiva; esto no gusta a los partidos que tienen pocos o ningún diputado, no obstante, es la vía que se emplea en los demás sistemas democráticos”, argumenta.

“Además, el G4 no existe, ojalá existiera pero la verdad es que entre esos cuatro partidos no hay consenso. La reestructuración debe apuntar a establecer un mecanismo de votación; si no logramos reglamentar la participación, cómo vamos a tomar las decisiones. En 2016, gran parte de los desaciertos se debieron a que no logramos ponernos de acuerdo”, dice De Grazia.

Agrega que pese a los defectos, la MUD “es el único instrumento que tienen los electores para salir de esta narco dictadura”. ¿La defensa del derecho al voto puede unir a partidos tan heterogéneos? El diputado responde: “¿Cómo lo vamos a considerar si no nos reunimos? No hay ninguna reunión, cada grupo anda viendo cómo resuelve. La MUD tiene una enorme responsabilidad frente al país, mayor que la que los partidos frente a su propia militancia. El camino de las elecciones regionales no se dio en 2016 porque no hubo manera de ponerse de acuerdo, de haberlo logrado, seguramente hubiéramos podido conseguir las elecciones de gobernadores en diciembre, de hecho, pudimos haber logrado muchas cosas pero no nos pusimos de acuerdo”.

Falta de estrategia

La coordinadora nacional de Vente Venezuela, María Corina Machado destaca, en primer lugar, que la MUD es un instrumento para un fin y lo fundamental es saber cuál es su propósito. “En esta fase el objetivo solo puede ser uno: sacar a la dictadura del poder. El hito de la declaración de la falta absoluta por parte de la Asamblea Nacional fue importante, ahora lo que procede es aplicar y ejercer esa decisión. En mi opinión, la MUD debe ser una plataforma que logre ese propósito”.

¿Cuál ha sido principal obstáculo? “Justamente ese, que no hay alineación de propósitos. Hay quienes creemos que la fuerza si está y reside en la movilización, el problema ha estado en la conducción”, dice Machado.

“Lo que hemos planteado es que al no tratarse de una lucha política convencional, es decir, en democracia, sino de una lucha contra un totalitarismo, no sirve pensar en la MUD como una coalición de partidos para la lucha electoral sino como un amplio movimiento de fuerzas ciudadanas en el que participen los partidos pero que incluya a más sectores sociales. Esta reestructuración debe llevar a una plataforma más amplia”.

¿Eso no traería más problemas de coordinación? “No, el problema no ha estado en el número de partidos sino en la falta de estrategia, no se ha convocado a toda la sociedad comprometida. Hay que tener una formidable plataforma de movilización y presión; claro que los venezolanos están claros acerca de los riesgos y de la represión a la que apela el Gobierno. Este no es un juego sencillo pero sé que tenemos la fuerza y la gente está convencida”, dice la exdiputada.

“¿Cuánto tiempo tardó las MUD para decir que esto es una dictadura?; ¿Cuánto en decir que existía una crisis humanitaria? Creo que desde la MUD hay una subestimación de la naturaleza del régimen. Respeto a los actores que piensan que hay que esperar a las elecciones regionales, pero creo que el hambre y la falta de salud avanzan tan rápido que no podemos esperar. Esa urgencia exige respuestas de otro nivel, tenemos que liderar esta nueva lucha y las dictaduras solo entienden cuando se aplica la fuerza de la gente movilizada en la calle”, argumenta la dirigente.

Abrirse a la sociedad

Carlos Berrizbeitia , diputado del partido Proyecto Venezuela afirma que “el gran problema dentro de la MUD es que no ha logrado abrirse a los demás partidos políticos y a otros sectores de la sociedad. La eficiencia es solo electoral, pero como conducción política no ha servido. La MUD se ha cerrado a un coto de cuatro partidos sin darle participación a los demás, es decir, solo impera una visión. El reto está en poner de acuerdo a 18 partidos; creo que la Unidad no puede medirse en porcentaje de votos, la solución es tratar de compartir criterios, reunirse en mesas ampliadas; en la época de Aveledo nos reuníamos una vez al mes; ahora la política se ha hecho por titulares de prensa y esa estructura no es eficiente. Nuestra propuesta implica reuniones ampliadas por gremios y sectores productivos, es decir, promover un esquema de mayor relevancia. Este sería un gran paso, si seguimos como un coto cerrado, viendo quién tiene más diputados y votos, no vamos a resolver los problemas”.

“La visión unitaria pasa por dejar de competir por titulares de prensa; yo quisiera ver una rueda de prensa compartida por todos los partidos, el problema ha sido la competencia dentro de la Unidad. Sin embargo, creo que la defensa al voto puede unirnos porque si bien no todos quieren marchar, todos los venezolanos quieren votar”, dice el diputado.

Ampliar la MUD

El diputado del partido Alianza al Bravo Pueblo,Richard Blanco, dice que la reestructuración debería apuntar hacia ampliar el radio de acción de la MUD. “Más que un G4 o un G15, lo que debería haber es un GVenezuela porque el norte común es salir de esta desgracia”, afirma.

¿Cuál ha sido la piedra de tranca? “La falta de tolerancia y respeto hacia todas las agrupaciones políticas, ignorando que cada una tiene algo que aportar. En este contexto la MUD debe ser vista como una sala situacional y las reuniones deben ser permanentes y con mesas de trabajo que nos permitan dar respuesta inmediata. Debemos entendernos y tener una buena dosis de trabajo diario; también tenemos que desprendernos de aspiraciones personales y retomar la conexión con el pueblo y cumplir las promesas que hacemos”, argumenta Blanco.

El diputado agrega que: “La responsabilidad de la MUD es con toda Venezuela. Dentro de la Unidad democrática es más lo que nos une que lo que nos desune, el único propósito es salir de la desgracia y en ese sentido, la defensa al voto podría ser ese cohesionador que se necesita. El llamado es para que la Unidad se amplíe; es la única manera de lograr la meta de las elecciones regionales”.

Sin plenarias para el debate

El diputado por Unidad Visión Venezuela, Omar Ávila, afirma que la reestructuración de la MUD debería comenzar por convocar a una plenaria. “Hace más de un año que todos los partidos y organizaciones no se reúnen, eso fomentaría un cambio interno positivo. Las diferencias son válidas en democracia pero al no tener un espacio para discutirlas se han hecho públicas las desavenencias”.

¿Por qué se suspendieron esas plenarias? “A nuestro juicio, se debió a que en cierto modo, cuatro factores secuestraron la Unidad. Nosotros reconocemos nuestra responsabilidad en el atolladero porque por el bien de las elecciones de la Asamblea Nacional, cedimos y esos factores agarraron todos los cargos pese a que nuestro partido obtuvo más votos que otras organizaciones”, argumenta Ávila.

El diputado sostiene que otro aspecto a reestructurar es la vocería. “Desde la secretaría se hacían declaraciones de parte de la Unidad que luego salían a desmentir algunos partidos. A raíz de eso, quince partidos comenzamos a publicar nuestros propios comunicados. Nosotros estamos pidiendo que, en primer lugar, renuncie Torrealba por no haber cumplido con su función reglamentaria.

En segundo lugar, que se incorporen las ONG para que tengan representación. Al retomar las plenarias se dará el debate y podremos aprobar las propuestas vía consenso. Hay que abordar la reestructuración de la MUD porque los problemas sociales han avanzado mucho más rápido que las soluciones políticas. La Unidad no puede seguir desconectada de la realidad de la gente”.

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