Inicio En Miami Ken Russell es el nuevo comisionado del Distrito 2 de Miami

Ken Russell es el nuevo comisionado del Distrito 2 de Miami

18
0
Compartir

Busca ser un mediador entre grupos en apariencia opuestos. Un puente entre diferentes percepciones. Un generador de consensos. Esa es la filosofía que quiere desarrollar Ken Russell, el nuevo comisionado del distrito 2 de la ciudad de Miami.

Desde su perspectiva, es algo distinto al “compromiso”, que él define como el “yo necesito, usted necesita, logremos algo en el medio”. Para él esa es la mentalidad tradicional que retarda o paraliza los procesos de toma de decisiones y ejecución.

Su llegada a la Comisión de Miami por un distrito que, según todos los cálculos, tenía dueño (Teresa Sarnoff, esposa del saliente comisionado, Marc, que aspiraba a continuar en la posición de su marido) fue, según Russell, un hecho sin precedentes: “Es la primera vez en la historia de este distrito que un comisionado habla español”. Aunque no de manera fluida, sí le bastó para poderse comunicar, puerta a puerta, con una comunidad que quería expresar sus problemas más apremiantes.

El 35% de la población del distrito 2 es hispana. Antes de la llegada de Russell los comisionados llevaban traductor a las reuniones de zonas como Golden Pines, localizada al norte de la US1, donde hay una comunidad cubana muy importante. Como lo recordó el nuevo comisionado, “los residentes querían una perspectiva fresca, ellos estaban muy contentos con alguien que respetara la diversidad cultural, no querían un representante cubano, tampoco alguien que no pudiera hablar nada de español”.

Diversidad

El distrito 2, por lo tanto, tiene una diversidad que se les iba de las manos a sus anteriores representantes. Ellos, sin entender muy bien el idioma y mucho menos la cultura, llegaban a las reuniones con la comunidad, hablaban dos o tres puntos, respondían unas pocas preguntas y se iban.

“Ha debido ser muy frustrante para los residentes porque no tenían necesariamente la fortaleza para cambiar eso”, afirmó Russell quien ganó una elección con todas las apuestas en su contra. Su estrategia rindió frutos porque interpeló a una población, que había sido olvidada por sus anteriores voceros en la comisión de la ciudad de Miami.

Ese olvido se refleja en las calles sin mantenimiento de Golden Pines, en la falta de planes de mejoras en infraestructura, en los problemas de inseguridad. Es como si hubiera dos mundos en un mismo distrito.

Pero lo que lanzó a Russell a la arena pública, a competir contra un adversario poderoso, que se sentía ganador, fue la situación del parque Douglas, uno de los más grandes de la ciudad. Ese lugar fue cerrado hace 25 meses en razón de que encontraron en su suelo residuos tóxicos. El hoy comisionado se convirtió en activista porque, como el resto de la comunidad, vio que el tiempo pasaba y no había solución para resolver ese problema que afectaba a otros ocho parques y a una comunidad entera.

La primera reunión que Russell tuvo en la comisión fue por ese problema. Los residentes que vivían en la zona afectada fueron a una de las reuniones en la alcaldía, con carteles de protesta y denunciaron la inacción de la ciudad y del Condado. El comisionado, un año atrás, también había expresado su inconformidad por las mismas cosas que ahora le tocaba afrontar como autoridad.

Él sabía con exactitud cuáles eran las quejas, pidió al presidente de la comisión que dejara hablar a los denunciantes, quienes criticaron de manera muy dura a la ciudad. “Yo no ataqué a la ciudad o demonicé a quienes tenían el poder. Lo que hice fue poner algo de presión donde tocaba y ver cómo lograr que me ayudaran. No se trataba solo de pelear, sino de cómo unirnos y seguir adelante. Esa es mi filosofía”.

El asunto es que después de dos años de inoperancia, el Condado y la ciudad se pusieron de acuerdo y ya hay un plan para resolver la contaminación en el parque Douglas. Las obras empezarán en marzo de 2016 y terminarán en el mes de diciembre del mismo año.

Transporte

Russell tiene tres prioridades en su agenda de trabajo: soluciones de transporte público en áreas como el distrito financiero de Brickell y el downtown de Miami; el impacto de la indigencia en el centro de Miami, no solo porque, según el comisionado, es un problema en sí mismo, sino porque afecta sus zonas residenciales y comerciales; y el desarrollo de proyectos de viviendas que puedan sufragar las familias de ingresos medios y bajos, las que, hoy por hoy, no pueden comprar, o siquiera alquilar, un apartamento en las zonas antes mencionadas.

El comisionado quiere aplicar la misma estrategia de los parques –la de lograr objetivos comunes y consensos– en el transporte. Sabe que hay varias capas del Gobierno que se deben entrelazar para que los proyectos puedan llegar a su fin. Es un hecho que en cada calle de por medio pueden estar presentes el Condado, la Ciudad, el Estado e incluso el Gobierno federal. “Por lo tanto muchos de los problemas que se presentan es la incomunicación entre estas diferentes capas, y las peleas que se dan entre ellas produce paralización”, explicó Russell.

Ante esa situación, él se ve a sí mismo con un puente que puede ayudar a limar asperezas entre esas diferentes instancias de poder, con el propósito de construir una relación y “establecer un ejemplo positivo de comunicación y metas de beneficio mutuo”, acotó.

Sin embargo, piensa que aún no se ha hecho lo suficiente. A su manera de ver, la gente sigue estancada en una vieja mentalidad, que define como aquella que busca “presionar y sacar ventajas”. Y amplía su idea: “se trata de lograr empatía con el ‘enemigo’, la persona que tiene diferentes objetivos que usted. Y entonces pueden llegar juntos a la mesa, pero no sentados en sitios contrarios, sino en el mismo lado. De esa manera, no se trata de utilizar al otro para conseguir algo egoísta, sino de construir, por medio de una conversación positiva, un logro importante”.

Leyes que perduren

Lo que ambiciona este joven deportista, recién llegado a la política, padre de tres hijos, de madre japonesa y padre de origen irlandés, es poder llevar a cabo una legislación perdurable, que mejore la transparencia en las decisiones del Gobierno que afectan a los residentes.

Le impactó como, según él, el Gobierno hace todo lo posible para reducir la participación en los asuntos locales. A su manera de ver, esa es la razón por la que es tan escasa la asistencia a las urnas en su distrito. “Quiero seleccionar lo que sería un equipo ideal para hacer una reforma ética, para cambiar los hábitos de la Comisión, cambiar toda esa historia de prácticas de gobierno”, apuntó.

Si logra en estos cuatro años, de su periodo como comisionado, realizar esas transformaciones en la manera de hacer política y de tomar decisiones, de cara a los electores, “me sentiría muy contento”, exclamó.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here