Inicio AFP-Deportes El atletismo latinoamericano y su techo de 10 medallas en el Mundial

El atletismo latinoamericano y su techo de 10 medallas en el Mundial

14
0
Compartir

El Mundial de Londres (4 al 13 de agosto) supone una nueva oportunidad para que el atletismo latinoamericano intente demostrar sus progresos, con la misión de elevar su techo histórico de diez medallas en una misma edición, hasta ahora un límite infranqueable para la región.

El récord de preseas latinoamericanas se remonta a 1999, a Sevilla, escenario de esa conquista de diez medallas, pero en otras tres ocasiones se han conseguido nueve, en Atenas-1997, Edmonton-2001 y Berlín-2009.

En el anterior Mundial, hace dos años en Pekín, se lograron cinco metales, tres de ellos de oro.

Primer oro con acento mexicano

En el primer Mundial, en Helsinki en 1983, el balance fue de tres medallas, pero sólo una fue de oro, la del mexicano Ernesto Canto en los 20 kilómetros marcha, en la disciplina que más alegrías ha dado al país.

En Roma-1987 y Tokio-1991, el balance fue de tres metales en cada cita, pero ninguno de ellos de oro, y hubo que esperar a Stuttgart-1993 para volver a ver un oro latinoamericano, con dos preseas doradas para Cuba, Javier Sotomayor y Ioamnet Quintero, ambos en salto de altura.

La isla caribeña repitió con dos títulos en Gotemburgo-1995, el de Sotomayor y el de un joven Iván Pedroso en el salto en largo, en una edición donde el maratón permitió volver al medallero a México y Brasil, con una plata para Dionicio Cerón y un bronce para Luiz Antonio Dos Santos.

Atenas-1997 marcó una importante progresión, con un total de nueve medallas, entre ellas el segundo oro de la historia de México, para Daniel García en los 20 kilómetros marcha, y un récord para Cuba con cuatro títulos, para Yoelvis Quesada en triple salto y Ana Fidelia Quirot en 800 metros, además de otros nuevos para Sotomayor y Pedroso.

La fiesta en Sevilla

Las buenas sensaciones continuaron en Sevilla-1999, cuando se lograron diez medallas, con Cuba de nuevo en cabeza, esta vez con dos oros (Pedroso en longitud y Daimí Pernía en 400 metros vallas).

Esta edición permitió además la entrada en el medallero de un país latinoamericano fuera del trío habitual Cuba-México-Brasil, que fue Ecuador, con una plata para un prometedor Jefferson Pérez en los 20 kilómetros marcha.

En Edmonton-2001, la novedad fue la República Dominicana, que logró un oro con Félix Sánchez en los 400 metros vallas. Latinoamérica acabó con nueve medallas, tres de ellas para Cuba, donde brilló Pedroso, con su cuarto oro mundial consecutivo, lo que le convierte en el latinoamericano más laureado.

“Saltar es mi vida. Haber ganado tantos títulos para Cuba es algo que me hace sentir muy orgulloso”, dijo tiempo después el saltador caribeño, que también logró el oro olímpico en Sídney-2000.

El año 2003 llevó el Mundial al Stade de France, en París, y el balance bajó, con seis preseas y ningún país consiguiendo más de un oro.

México logró el que hasta ahora es su último título mundial, el de Ana Guevara en los 400 metros, mientras que Félix Sánchez revalidó su título de 400 metros vallas y el ecuatoriano Pérez ganó el primero de sus tres oros consecutivos, antes de los de 2005 y 2007.

Nuevos países medallistas

En Helsinki-2005, Cuba mejoró con seis metales (dos oros), mientras que Osaka-2007 supuso la despedida triunfal de Pérez de los Mundiales y la primera medalla para Panamá, con el oro de Irving Saladino en longitud.

Berlín-2009 permitió a Cuba igualar su récord de medallas (6), aunque sólo una fue de oro, mientras que México volvió al medallero con un bronce para Eder Sánchez en 20 kilómetros marcha, que siete años después se convirtió oficialmente en plata tras la descalificación por dopaje del ruso Valeri Borchin, ganador aquel día junto a la puerta de Brandenburgo, y Puerto Rico se estrenó en el palmarés con la plata de Javier Culson en 400 metros vallas.

Daegu-2011 sirvió a Colombia para estrenarse en el palmarés, con dos bronces, los de Luis Fernando López (20 kilómetros marcha) y Caterine Ibargüen (triple salto). El de López se convirtió tiempo después en oro por la descalificación por dopaje de los hombres que le precedieron. Brasil, con Fabiana Murer en pértiga, logró el único oro de las ocho medallas latinoamericanas.

En Moscú-2013 hubo seis medallas latinoamericanas, pero sólo un oro, el de Ibargüen en triple salto.

La cuenta bajó a cinco medallas para la región en Pekín-2015, pero se elevó la cuenta de oros a tres, con otro para Ibargüen y dos cubanos, para Yarisley Silva en salto con pértiga y Denia Caballero en lanzamiento de disco.

 

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here